Un sonido estruendoso se oye venir desde el sur de Chile. Avisa la llegada de Tralka «Si el río suena, piedras trae», un nuevo espacio donde el arte sonoro y la palabra se encuentran.
Del 5 al 12 de diciembre, la ciudad Valdivia se transformará en un foco de experiencias sonoras, con un conversatorio, programación in situ en formato de instalación colectiva en el Museo de la Exploración R. A. Philippi y una microresidencia dentro de una reserva natural que reúne, en esta edición, a artistas de Los Ríos y Temuco que trabajan el sonido y la palabra oral desde múltiples lenguajes.
En paralelo, se montará una radio online a la que artistas de todo el mundo podrán enviar sus obras con anticipación durante noviembre mediante una convocatoria especial. Las piezas seleccionadas se estrenarán durante los días del encuentro en una programación contenida en un podcast homónimo.
El festival es una idea de Pieza Ruido, desarrollada con apoyo de Fundación Runrún en la gestión, la coproducción de Fenómeno Sonoro y el financiamiento del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras, Continuidad 2026, perteneciente al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
En su versión inaugural 2026, Tralka, bajo el lema «Si el río suena, piedras trae», propone un lugar para explorar las posibilidades de creación sonora que tiene la lengua, entendida como un sistema que, a través del ritmo, la entonación y la tradición oral, codifica y transmite la memoria colectiva de un grupo humano. Todo eso con foco en la relación entre palabra y agua como elemento vital en conflicto.
“La palabra Tralka significa «trueno» en mapudungun, y podría tener un origen onomatopéyico por la similitud entre el sonido explosivo de la primera sílaba y la explosión del trueno mismo. Motivados por esta relación, el festival busca ser un espacio de exploración experimental y crítico en torno a la lengua oral como umbral entre cultura y naturaleza. Trabajo que proponemos desarrollar desde el arte sonoro como disciplina contemporánea que unifica la investigación de los diversos hechos sonoros históricamente abordados de manera dispersa, entre ellos, la palabra. Objeto de estudio que encontramos en campos como la música, la literatura, las artes visuales, la física o la lingüística. Buscamos, entonces, consolidar un núcleo creativo en torno a la experimentación sonora capaz de dialogar a escala humana con el medio artístico, científico y educativo chileno e internacional”, indica Daniel Ramírez Neira, responsable de Pieza Ruido e integrante de Fundación Runrún.
El condimento especial de esta experiencia lo dará el lugar escogido para las jornadas. Valdivia, conocida por su amplia biodiversidad natural y cultural, con ríos y humedales presentes en toda la ciudad, será a la vez un lienzo de trabajo en el que las personas participantes de la microresidencia podrán inspirarse y elaborar ideas que luego plasmarán en obras que se expondrán en el Museo Philippi.
La programación presencial también contempla alianzas con instituciones locales: la Universidad Austral de Chile, a través del Laboratorio de Arte y Tecnología (LATE) del Instituto de Acústica, y Fluvial, festival que incluirá a Tralka en su parrilla, potenciando el alcance de la propuesta.
“Este vínculo busca potenciar el diálogo entre el arte y la academia con el ecosistema natural y los festivales de música independiente. Que la academia pueda interactuar con estos espacios es un buen signo de la interdisciplina, necesaria para desarrollar conocimiento y experiencias que permitan comprender la complejidad que tienen los ecosistemas y la relación entre el sonido y los humanos”, comenta Cristóbal Dañobeitía, de Fenómeno Sonoro.
A partir del jueves 5, el Festival Tralka abrirá sus postulaciones para formar parte de su radio online. La inscripción y otras informaciones estarán disponibles en la web tralka.org y las redes sociales @tralkafestival.
