En El Salvador iniciamos «El canto de las flores», nuevo proceso de poesía y cerámica

Explorar en las memorias personales y colectivas a través de la poesía y el trabajo con la arcilla es lo que están haciendo un grupo vecinos y vecinas de la comuna de El Salvador en “El canto de las flores”, espacio de nuestra línea Arte Común, que organizamos junto a los artistas guías Paulina Ellahueñe y Juan Ignacio Díaz, de Fundación Choyün.

“Arte Común es el área de trabajo de Familia Runrún desde donde impulsamos proyectos de arte colaborativo que posibilitan la interacción entre artistas y una comunidad vecinal concreta, para que ambos pongan sobre la mesa sus conocimientos, generando así una obra colectiva. Esta es la primera vez en Atacama abrimos estos espacios a artistas externos a nuestro grupo. Es todo un desafío, pero también una oportunidad para vislumbrar otras formas de trabajo y establecer lazos de colaboración a futuro. Estamos muy contentos con la alianza con los chicos de Choyün, pues la labor que desarrollan en El Salvador hace años la consideramos muy cercana a la nuestra y estamos convencidos de que será una experiencia con muy buenos resultados”, comenta Daniel Ramírez Neira.

El taller grupal, que comenzó la última semana de septiembre, es una instancia grupal con enfoque artístico-terapéutico dirigido a personas adultas y sus acompañantes. Durante las sesiones, el grupo comparte sus recuerdos ligados a su historia de vida y habitar en El Salvador, para luego expresarlos con poemas y objetos de cerámica creados por ellos mismos.

“Con esto, queremos aportar algo a la salud mental y emocional, ser como un tercer espacio donde las personas se sientan acogidas, tranquilas, creativas y acompañadas por otros seres humanos. Por eso ponemos mucho énfasis en lo humanizante del taller, que no busca convertirnos en artistas, sino en personas capaces de canalizar mejor todas nuestras emociones”, indican Paulina y Juan de Fundación Choyün.

Las diez sesiones que contempla este proceso se extenderán hasta el mes de noviembre. Al finalizar, se busca que quienes participen conecten mejor con sus emociones, compartan con nuevas personas y, si es posible, sigan explorando en la escritura y la creación en cerámica.

“Nos gustaría que el grupo pueda ver su propia evolución. Al principio, algunos eran más tímidos y ahora se atreven más. A otros les costaba hacer amigos y quizás al salir tengan nuevos. Hay personas que van a volver a confiar en los demás y sorprenderse con sus creaciones. Es un espacio que, en sus dos primeras sesiones, ha servido como terapia, entretención, desconexión y relajo, un canal para diversas sensaciones humanas”, señalan desde Choyün.

“El canto de las flores”, es una actividad enmarcada en nuestro Plan de Gestión 2026, financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.  

¡Nos encontramos en la próxima bitácora!

Publicado por Runrún

Familia poética y musical chilena que trabaja la relación entre palabra, artes e identidad desde una perspectiva crítica, colaborativa, pedagógica y transdisciplinaria desde el 2018 a la fecha.

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